Es bien sabido que últimamente los niveles de contaminación en el planeta tierra son bastante altos, esto debido a las altas emisiones de gases de efecto invernadero que son producidas diariamente por empresas, industrias, y personas diariamente.

Esto nos lleva directamente a hablar acerca de la huella de carbono, ya que esta mide el impacto que tiene una persona, organización o producto en cuanto al calentamiento global.

 

¿A QUÉ NOS REFERIMOS CON HUELLA DE CARBONO?

 

El término se origina haciendo referencia a la marca o señal que deja el pie de un hombre o animal sobre la tierra por donde camina, cuando hablamos de la huella de carbono, se refiere a la marca que deja todo ser humano en el planeta tierra al emitir gases de efecto invernadero.

Es un indicador ambiental que suma todas las emisiones de gases de efecto invernadero que son causadas de forma directa o indirecta por alguna persona, empresa, o proceso para producir algún producto.

Para simplificar, podemos decir, que la huella de carbono es la marca que deja en el medio ambiente cada actividad que produzca gases de efecto invernadero, ya sean producidas por individuos o fábricas.

 

¿ESPECÍFICAMENTE CARBONO?

 

Entendiendo lo que significa este término, podemos añadir también que esta se expresa en unidades de carbono equivalente, ya que no solamente el carbono es el único que gas que se cuenta, todos los gases que tienen parte en el calentamiento global también son incluidos.

Esto quiere decir que para calcular la huella de carbono todos los gases de efecto invernadero son medidos individualmente para convertir los resultados a equivalentes del CO2.

La huella de carbono de una empresa u organización se refiere a la totalidad de gases de efecto invernadero que ha emitido directa o indirectamente esta organización.

En cambio si hablamos de un producto, se refiere a las emisiones de gases de efecto invernadero que se dan durante todo el proceso de producción, distribución, uso y desecho de dicho producto.

 

 

¿CÓMO CALCULAR LA HUELLA DE CARBONO?

 

A primera vista parece ser que calcular la huella de carbono de una persona o institución es un trabajo enormemente complicado o hasta casi imposible, pero la verdad es que muchas organizaciones e instituciones a nivel mundial han trabajado porque esto no sea así.

Por ejemplo, el Ministerio para la Transición Ecológica desarrolló varias herramientas para poder hacer este cálculo de manera sencilla. Es fundamental antes de hacer el cálculo definir el año que se va a usar como referencia.

Internacionalmente existen distintos protocolos y lineamientos para poder realizar correctamente el cálculo de este fenómeno, esto se hace basándose en el alcance que tiene la misma, por ejemplo en cuanto al cálculo de la huella de carbono a nivel de empresas o compañías se utilizan los protocolos de la Organización Internacional de Estandarización (ISO).

 

¿HAY OTRAS OPCIONES?

 

Utilizando como base datos relacionados con las actividades que realizas a diario, existen múltiples aplicaciones en Internet que te permiten hacer automáticamente el cálculo, pero es necesario saber que las mediciones de gases de efecto invernadero son distintas en cada país.

Al realizar estos cálculos, ya sea para un individuo o para una empresa, se puede tener evidencia y seguridad de en cuales actividades se generan más gases de efecto invernadero, y planear o diseñar alguna estrategia para reducirlos.

Además, las personas jurídicas, así como los trabajadores independientes pueden optar por obtener una huella de carbono certificada y registrada, también optar por el certificado de emisiones reducidas, cada uno indica que se ha reducido una tonelada de CO2.

Si hablamos de un producto o servicio, para hacer el cálculo se toman en cuenta distintos aspectos, como la producción de la materia prima, el transporte, el procesamiento, el empacado o envasado, el transporte a los centros donde se distribuye, el consumo y el final de su vida útil.

En cambio, cuando es para una organización u empresa, el análisis de emisiones de gases de efecto invernadero se hace durante un año en específico y tiene tres niveles de alcance, las emisiones directas, indirectas y otras emisiones indirectas.

 

¿CÓMO COMPENSAR LA HUELLA DE CARBONO?

 

El primer paso que se debe dar para tratar de reducir la huella de carbono es calcularla, ya que esto permite identificar cuáles son las áreas específicas en las que se emiten mayor cantidad de gases de efecto invernadero.

Las diversas herramientas para poder calcular la cantidad de emisión de gases de efecto invernadero están disponibles en la web, algunas de forma gratuita, aplicaciones que automáticamente al ingresar ciertos datos realizan el cálculo.

Se puede lograr compensar toda la fracción de la huella de carbono que no se ha podido reducir, pero reducir a cero la emisión de gases contaminantes es algo casi imposible mediante pequeñas acciones diariamente.

Para llevar a cabo esta compensación es necesario elaborar un llamado proyecto de compensación, que consiste en buscar la manera de que en esas actividades donde se emiten más gases contaminantes, se puedan reducir, eliminar o absorber.

Estos proyectos contribuyen a mejorar la calidad de vida de muchas comunidades alrededor del mundo, además de generar puestos de trabajo y mejorar los servicios en países en vías de desarrollo.

 

¿QUIÉN LO LLEVARÍA A CABO?

 

La mayoría de proyectos a gran escala son realizados por grandes empresas para contribuir a disminuir los efectos que han causado sus acciones en el cambio climático.

Pero las personas particulares también pueden crear su plan de compensación de la huella de carbono, ya que reduciendo el uso repetitivo de ciertos artefactos, o dejando de hacer constantemente ciertas actividades se disminuye la emisión de gases de efecto invernadero.

Se ha demostrado que en la mayor parte de Europa, un gran porcentaje de los gases de efecto invernadero son producidos por pequeñas acciones como viajar en coche, secarse el cabello o comprar alimentos en el supermercado, pero la mayoría de las personas no son conscientes de esto.

Definitivamente, el cuidado el planeta y la disminución de gases de efecto invernadero son grandes procesos que solo se encuentran en nuestras manos, el planeta es nuestro único hogar y depende de nosotros que podamos contar con él por miles de años más.

 

Ojala compensar tu huella de carbono fuese tan fácil como deslizar la pestaña… ¡Pero no! En tu mano está reducir tus emisiones de CO2, contrata una tarifa de luz 100% renovable y tu suministro eléctrico será neutro en emisiones de CO2.

 

 



 

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